¿QUÉ PASÓ?

En la madrugada del 6 de mayo de 2024 dos parejas de lesbianas fueron atacadas en el barrio porteño de Barracas. Sofía Castro Riglos, Andrea Amarante, Pamela Cobbas y Mercedes Figueroa estaban descansando cuando un vecino del mismo hotel familiar arrojó un explosivo casero dentro de la pequeña habitación que compartían las cuatro,  la habitación 14 del hotel Canarias. Cuando el fuego comenzó, según reconstruyeron las acusaciones de la fiscalía y las querellas, el agresor insistió en golpearlas y evitar que pudieran escapar de las llamas.

Pamela falleció horas después del ataque con quemaduras en el 90% de su cuerpo. Su pareja, Roxana, murió dos días más tarde. Andrea permaneció internada seis días hasta su muerte en el Hospital Penna. Sofía, pareja de Andrea, es la única sobreviviente. Desde aquella noche enfrenta las severas consecuencias del ataque y mantiene vivo el reclamo para que un hecho así no vuelva a ocurrir. 

El crimen de Barracas no fue un hecho aislado. Según trascendió públicamente, el acusado, Justo Fernando Barrientos llevaba tiempo discriminándolas y hostigándolas por lesbianas. El ataque también se inserta en un contexto más amplio de discriminación, prejuicios y violencia estructural hacia las lesbianas y las mujeres. Por ello, el agresor llega al juicio imputado por homicidio agravado por violencia por prejuicio hacia la orientación sexual y expresión de género y por haber sido cometido por un hombre mediando violencia de género hacia las mujeres.